Sí, las historias del lejano oriente estadounidense tenían ese poder de hacernos tambalear entre el bueno y el malo. Más cuando al final, el malo, obligado por las circunstancias, terminaba por hacer justicia en un pueblo con gente desamparada.
En mi caso, las historias de Salgari surtían el mismo efecto. Aunque no recuerdo estar llamado al lado oscuro. ¡Qué si ahora uno lo piensa bien! También está presente en la violencia misma.
Feliz domingo, mi amigo. Por favor... sigue asesinando a otros con tus excelentes escritos.
Agradecido siempre por tus aportes.